Para ser honesto, nunca me he
comprometido con ningún proyecto literario, ninguno ha logrado ver la luz
porque tengo la mala costumbre de empezar muchas cosas al mismo tiempo y
dejarlas a medias, de dejarlas por el camino, botadas como si nunca me hubieran
importado, o como uno de esos edificios que solo se empezaron hace muchos años
y del cual solo hay columnas y varillas salidas porque a mitad de camino se
acabó el presupuesto, o la obra fue cancelada o clausurada o lo que sea.
Siempre lo he sabido: no se puede ser un
artista a medias, se es o no se es. Es algo con lo que se nace. ¿De qué me
sirve tener talento si nunca tengo la determinación de terminar lo que empiezo?
—es algo que me ha reclamado mi mamá por años— Y hoy me doy cuenta que para lo
único que he tenido determinación en mi vida es para 3 cosas: Producir cine.
Arriesgarlo todo por ir en busca de mi yo interior y TÚ.
Un día te dije que esta relación estaba
destinada a ser constructiva, por eso no teníamos problemas, por eso todo
parece ser tan ideal, por eso estamos tan encarretados el uno con el otro; y
aunque sé que a veces lo dudas porque todo parece ser irreal, creo que vas a
tener que creértelo porque es cierto, ¡esto está pasando!
Hoy retomo la escritura de mi novela porque
es hora de que empiece a convertirme en lo que estoy destinado a ser.
Boceto = 43 % mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario